NAVEGANDO POR LOS TIEMPOS TURBULENTOS DEL ANTROPOCENO
DEFINICIÓN
Los geólogos
dividen el tiempo de la vida de la tierra según su estado y sus veleidades
ambientales. Los recientes cambios sugieren que el planeta ha entrado en una
nueva fase dominada por los humanos. Recordemos que el Holoceno representa los últimos
diez a doce mil años y se trata del nombre que se le da al conjunto geológico
posglacial. No obstante, durante el Holoceno las actividades humanas,
aceleradas sustancialmente, han repercutido en el estado tanto terrestre como atmosférico
de la tierra (Lewis, 2015:171).
En el año 2000, fruto de la primera cartografía completa y precisa de la evolución
del espesor de los glaciales del mundo, nos llegaron noticias por primera vez
de que se estaban perdiendo toneladas de hielo a un ritmo frenético debido al
calentamiento global. Ese mismo año fue
empleado el término Antropoceno por el investigador en química atmosférica y ganador
del Premio Nobel, Paul Crutzen durante un coloquio internacional: “Ya no
estamos en el Holoceno. ¡Estamos en el Antropoceno!” (Svampa, 2016).
Este evocativo concepto hace referencia al impacto y cambios acaecidos por
culpa de la humanidad: actividades que provocan cambios climáticos, acidificación
en los océanos, extinción de especies (Fig.1), deforestación, ganadería intensiva,
aumentos en el nivel del mar, aumento de la temperatura media mundial, etc. Estas
modificaciones con su pertinente magnitud han llevado a los expertos a
considerar una nueva era geológica en la que la actividad humana sería la
principal responsable de la degradación del medio ambiente terrestre.
Hablar de Antropoceno implica afirmar que el ser humano y su acción, sobre
el sistema Tierra, han traspuesto un umbral (Svampa, 2016).
Fig.1: Especies acumuladas de vertebrados, registradas como extinguidas o extinguidas en su hábitat por la IUCN. Imagen adaptada por Amanda Shenkrud para Macleand’s. Fuente: Ceballos et al., 2015.
Desde que el ganador
del Premio Nobel hablase por primera vez del Antropoceno, el término se popularizó
siendo usual, pan de cada día, tanto en disputas científicas como en los medios
de comunicación. No obstante, definirlo como una era geológica no fue espontáneo,
ni sencillo. En el año 2009 la Comisión Internacional de Estratigrafía formó el
Grupo de Trabajo del Antropoceno (AWG) con la finalidad de determinar si
realmente se trata de una época geológica y definir el inicio. Pasada una
década de una cuantiosa acumulación de evidencias científicas, se publicó los
resultados de la encuesta interna entre los miembros del comité. Los
especialistas votaron sobre el interés de considerar el Antropoceno una unidad
crono-estratigráfica definida por un patrón GSSP (Global Boundary Stratotype
Section and Point), que delimita el origen del periodo en cuestión (Lewis,
2015:172). El AWG apoyó la designación del Antropoceno como una reciente era geológica
cuyo arranque estaría a mediados del siglo XX, momento de mayor crecimiento poblacional,
así como, aceleración del ritmo de la producción industrial, uso de productos químicos
agrícolas y otras actividades que repercutirían a nivel ambiental el planeta.
Asimismo, las eminentes explosiones atómicas que revistieron el mundo con
desechos radioactivos incrustados en los sedimentos y en el hielo glacial (Crutzen,
2006: 16).

Fig. 2. Representación gráfica de la variabilidad climática del sistema terrestre durante los últimos millones de años. Actualmente, la Tierra se encuentra en una trayectoria de calentamiento impulsada por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero. A partir de ahora puede tomar dos caminos posibles (señalados por las líneas de puntos). Si la Tierra excede el punt de inflexión planetario, seguirá un camino irreversible hacia un estado de invernadero. En cambio, la vía alternativa conduce a una Tierra estabilizada, donde una adecuada gestión ambiental de las actividades humanas permitirá que el sistema terrestre mantenga un estado cuasi estable. /Fuente: Extraída de Koppers y Coggon (2020).
PROPUESTAS DE PERIODIZACIÓN
Actualmente,
no existe ningún acuerdo formal sobre cuando se originó el Antropoceno, ello
puede ocasionar malentendidos y confusión entre las diversas disciplinas,
debido a que, hay múltiples fechas propuestas que van desde antes del final de
la última glaciación, hace 12.000 a 15.000 años a la década de 1960 (Lewis,
2015:173).
Recientemente,
un equipo de científicos de la Universidad de Queensland (Australia) (Zamora,
2016: 69), publicó los resultados de sus estudios en lo que se señala que la
influencia del hombre sobre el clima se inició mucho antes del siglo XX, más
concretamente hace 4.000 años, coincidiendo con el arranque de la agricultura, debido
a que causó impactos ambientales antropogénicos duraderos, se reemplazó la vegetación
natural aumentando las tasas de extinción de especies y alterando los ciclos biogeoquímicos
(Crutzen, 2002: 23). Pero dicha acción tuvo diversos orígenes independientes, careciendo
de alcance global.
No
obstante, según Maslin y Lewis, el comienzo del Antropoceno debería fecharse en
el Orbis Spike asociado a la llegada
de los europeos al Caribe en 1492 (Lewis, 2015:174). Ello condujo al mayor
reemplazo tanto de población humana, ocasionada por el desarrollo de las
primeras redes comerciales a nivel mundial y la económica capitalista (colonialismo)
que jugó un papel importante el inicio de la Revolución Industrial y la Gran Aceleración.
Algunos opinan que es el sistema económico capitalista el que está detrás del telón
de la degradación del medio natural. Además de
la aparición en la estratigrafía de nuevas especies del Nuevo Mundo en los
sedimentos del Viejo Mundo, y viceversa, ocasionando un marcador de la línea de
meta del Antropoceno, ya que, supuso una alteración a gran escala de manera
permanente y dramática de la dieta de la humanidad (Lewis, 2015:174).
Sin embargo, Crutzen sugirió
que la fecha del origen del Antropoceno se ubicase alrededor del siglo XVIII, aproximadamente
en la etapa del inicio de la revolución industrial, que coincidiría con la invención
de la máquina de vapor de James Watt en el año 1784 (Crutzen, 2006: 13).
CONCLUSIÓN
En definitiva, el ser humano es, de forma indiferenciada
y universal, el motor del cambio de era. Esta nueva y peligrosa etapa supone
una emergencia de repentina conciencia ambiental. Este relato esboza una
sociedad ignorante y pasiva a la vista de cambios que no solo ocasionaran
modificaciones extremas en las temperaturas o deterioros en el entorno físico (Fig. 2), sino
que llevará a conflictos entre diferentes naciones y pueblos por el control de
los recursos básicos esenciales. El Antropoceno nos ha conducido a una larga
historia de prácticas insostenibles que deberán de tomar otro rumbo si queremos
mejorar nuestra calidad de vida y la de nuestro planeta.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
CRUTZEN, P. J. (2006) "The "Anthropocene". En: Crutzen, Paul J. Earth system
science in the anthropocene. Springer.
CRUTZEN, P.J. (2002)"Geology
of mankind". Nature, Vol. 415.
LEWIS, S.L., Maslin, M.A (2015) "Defining the Anthropocene". Nature.
Vol.
519.
SVAMPA, M. (2016) “El Antropoceno, un concepto que sintetiza la crisis civilizatoria”. La
izquierda diario
ZAMORA, Miguel Equihua (2016) "Cambio global: el Antropoceno". CIENCIA ergo-sum 23.1.

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